miércoles 18 de noviembre de 2009

SERGIO FARRAS

SERGIO FARRAS

martes 3 de noviembre de 2009














Los ricos también van a la “sombra”

El juez Garzón, que no entiende de arrepentimientos ni remordimientos, y que le gusta enseñar toga, suele ser brazo ejecutor implacable y “figura” perseguidora en el camino de alcanzar al culpable que merece castigo. Un tanto mediático, eso sí. Más cerca que lejos de su Eros más profundo. Ha mandado al “hotel las rejas”, a los corruptos ya tan citados en estos últimos días. Encaminados a reparar el daño hecho detrás de unos callados muros, camino de un empedrado, donde su andar pudiera ser senda del arrepentido.

Ahora, una nueva oportunidad se abre ante ellos; la reinserción. Los demás reclusos, sabiendo de tan ilustres nuevos inquilinos, con tanto revuelo y turbación de movimientos, andan un poco preocupados, sabiendo que cada reo tiene su propia historia que contar. Pero tomando sus precauciones al grito de:

- ¡Cuidado con las carteras!, que vienen los “corruptos”.
- ¡Oiga, sin faltar! Nosotros somos como la gente, normales.

Los espigones tienen un faro y la codicia acaba chocando contra los riscos afilados de la roca. Se están abriendo precedentes en la justicia, anulando el tópico de que sólo van a prisión los desgraciados, los toxicómanos y los desorientados. Y es de justa medida, que el que cometa delito punible, aprovechándose de su posición y el desempeño de su cargo, acabe siendo prendido, juzgado y condenado. Para que pague lo que debe, con el castigo que se merece, anulando las mentiras por haberlas rehuido la primera vez. Con privación de su dominio y señorío, purgando sus fechorías, y recibiendo el castigo de dejarlos sin ver el aire que viciado respiraban.
Ya no valen excusas ni dispensas estériles para eludir a la justicia, que es unidad de medida del sistema. El juez Garzón, puede ser valiente o inconsciente, pero demuestra no temer a nada, cosa que para ser juez ayuda y refuerza, a una justicia a veces perfumada con muchos miedos comunes.

Lúdica puede ser su estancia en prisión, pudiendo colaborar en diversas actividades, tales como: “El coro de la cárcel”, o dar tranquilos paseos por el patio con las manos en los bolsillos y la mirada perdida, o jugar al ping-pong embutidos en un sencillo y discreto chándal. Dispondrán de su propio “chabolo”, donde podrán colgar posters de chicas en top-les y demás santerías que les protejan.
Tendrán derechos a vis a vis, por si quisieran darse un leve placer de inocente hedonismo. El resto de los presos, deben de estar intranquilos y agitados por tan ilustres nuevos compañeros, alborotados y alterados, esperando que no les quiten lo poco que tienen. Porque de casta la viene al galgo, y suele pensar el ladrón que todos son de su condición. Desde que Mario Conde fue a la cárcel, en este país cayeron algunos estigmas, y la mala fama que suele envolver a la justicia, que parecía sólo alcanzar a los pobres y a los marginados excluidos. Ya no hay balcones para unos pocos, sino celdas para todos.

Detrás de uno fríos barrotes, probablemente los días pasen poco a poco. Se vea la vida en blanco y negro, acromáticamente y llena de elementos grisáceos, donde la espera les puede volver ansiosos. Reflexionando por haber errado en el camino de la corrupción política, que se nutre de sí misma con argumentos de poco calado. Podrán tararear canciones de los Chichos: “A chorrar me dedicaba yo…”, o cualquier trozo de dramática zarzuela. Eso, va a gustos y a agrados de cada uno, y no tiene más importancia que la de estrechar lazos con el resto de confinados.

Huye hombre huye, de los miedos del jardín de tus pecados. Afronta tu exculpación y penitencia con privación de tu libertad. Afuera, los pájaros seguirán el canto en sinuoso silencio. Y cuando un día, seas libre como el aire, derribando muros con la imaginación, con el ansia esperarás que abran las rejas selladas. La lágrima que cae de tu mejilla no te exculpa de tu pena, y no borrará las pruebas con las que al pueblo engañaste. Un no me olvides de libertad susurrará en tu conciencia confundida, porque el día de mañana, cuando salgas a la calle, la sombra de la moral que traicionaste no sea igual que la de ayer, cuando te aprovechaste de la bondad de tu pueblo a la penumbra del sistema.

Sergio Farras (escritor tremendista)

jueves 29 de octubre de 2009


Barcelona "connection"










Santa Coloma, municipio que comunica con Barcelona, Vila de habitantes de gentes humildes y modestas. De tradición trabajadora y laboriosa para ganarse un discreto salario, que suelen apurar con ingenio e imaginativa suerte, para llegar a final de mes indelebles a sus consumos. Castigada con una alta tasa de desempleo y, creyendo con buena fe, que madrugando amanece más temprano.

Pero el otro día, la Guardia Civil, que es cuerpo de recto proceder, detuvo entre otros, nada menos qué al alcalde de esta localidad, que ni corto ni perezoso y tirando por lo bajo, es sospechoso de tantos delitos como dedos tiene en la mano. Se ve, que algunos socialistas y convergentes se han dedicado a hacer trapicheos y tratos de mercadeo por su cuenta, bajo mano y a sabiendas de su embuste, con el vicio del abuso y situación de ventaja. En cuestiones políticas no suelen entenderse mucho, pero en fechorías, parece que hacen simbiosis y se llevan la mar de bien.

Como en los westerns de Sergio Leone, estos supuestos modernos “bandidos” de cuello blanco, responden a los nombres de: Bartolomeu Muñoz; el bueno, Lluis Pedrafeta; el feo, y Maciá Saavedra; el malo…, haciendo meritos para alimentar sus haberes a escondidas y con la opacidad que da el cargo, que es guarida de cuatreros. Otros malos del resto de la cuadrilla, está formada por empresarios del sector de las inmobiliarias. Pero estos supuestos bandoleros, no visten sombrero mexicano ni beben tequila en oscuras tabernas. Estos, son más de paladar fino y de “petit comité”, cosa que no es justa ni de recibo en unos tiempos de crisis, de desajustes sociales y silencios de bienestar.

Últimamente, Barcelona está de moda. Cuando todavía suena el eco de la acústica de la corrupción de el caso Felix Millet, -otro ilustre bandolero a tener en cuenta-, aparecen estos salteadores económicos. Este verano, culpaban a las prostitutas marginadas y vagabundas, arrinconadas en un portal de la Rambla de los males y vicios de la ciudad. De la Sodoma y Gomorra callejera y miserable que a nadie le interesa ver. Mientras estos figuras inculpados por corrupción, -supuestamente, claro-, se dedicaban a sus “orgías económicas”, alimentando la gula de la codicia, la lujuria de sus tentaciones y fascinación por el dinero fácil, que se puede ganar con poco esfuerzo y mucha ligereza. Abusando de sus oficios y obligaciones, que deberían ser el velar por el bien de los vecinos de su vecindad.
Tráfico de influencias, cobro de comisiones ilegales, blanqueo de capitales y cohecho; son conductas más indignas y despreciables que vender el cuerpo en plena calle por una mísera necesidad de marginalidad.

De vicios, abusos de poder y pucherazos económicos, España últimamente va cumplida y consumada, haciendo escuela, dando ejemplo del mal uso del poder público y del caciquismo enquistado de la corrupción, que es el cáncer del mandatario. Evidencia, de una inmadurez política de quienes aspiran a regir los asuntos públicos de nuestro país. Hoy, están más cerca de la desconfianza y el desaliento de la ciudadanía, que de credibilidades y verdades a medias tintas va desorientada, y sin rosas de rumbos que les sirva de guía. Millones de mil euristas, contemplan incrédulos y desconfiados la avaricia de unos pocos que hacen el mal a otros muchos. Los trabajadores asalariados siguen madrugando con desgana, porque creen, que ayudan a llenar los bolsillos de los que mandan y dirigen sus vidas con despotismo, abuso de confianza y arrogancia del cargo.

Y el señor Garzón, que es juez de pocas contemplaciones y misticismos, no está para tonterías y tira por lo fino. Atando cabos y buscando el ojo de la aguja, arrastrando mantas y sábanas sucias, descubriendo vicios escondidos en alcobas incestuosas, de ayuntamientos con metástasis infectadas y viciadas por la codicia del lucro personal. Aunque esto, no es un problema judicial, sino político y de la España de algunos autócratas déspotas, amos y señores de la fermentación del mal uso del poder para su propio disfrute y enriquecimiento.

Operación Pretoria 2, … Pretoria es una ciudad situada en la parte norte de la provincia de Gauteng, en Sudáfrica. Dentro de estos menesteres de poner nombres a las cosas; el señor Garzón, es muy ingenioso y ocurrente, muy amigo de desenmascarar secretos, de precariedades de tono negro y poca estabilidad. Que suelen morir en tribunales y audiencias, como símbolo y atributo de querer hacer justicia.
A la Fiscalía Anticorrupción le están creciendo los enanos, y van de trabajo hastiados y asenderados, de empacho de abultados y sospechosos documentos, sucios y encarroñados, y que igual esconden mil verdades que pocos saben. Laboriosos y entretenidos están, sin duda, mucho más de lo deseable, persiguiendo a todos los corruptos que patean por la bandida serranía de los pillos de la política Española.
La Timocracia, -que decía Platón en la República-, es una forma degenerada de prostitución política. Con todo esto, el ciudadano de a pie, el contribuyente que cumple, el ciudadano crédulo que vive en común y que esperaba afecto de sus representantes, puede llegar a inhibirse de participar en comicios y demás sufragios, Que no se quejen en exceso los políticos el día de las elecciones, ni que les sorprenda la abstención y la apatía en las urnas, expresada igual con frialdad y reserva. El ciudadano puede sentirse afligido y abandonado, percibiéndose un poco como apátrida, del que no quiere saber nada de legisladores con el alma gangrenada, sintiendo vergüenza ajena y bajando la mirada de un paisaje de secano que ya le cansa la mirada. Y eso, puede ser peligroso para la salud de nuestra treintañera democracia.

No son sólidas todas las piedras, ni transparentes todos los cristales, ni diáfano el camino del progreso. La confianza en los servidores públicos se nos puede irnos de las manos sin darnos cuenta. Con un engaño se pierden votos, con dos; se pierde la fe. Con los políticos podemos llegar a ser conocidos, pero nunca amigos.

Hoy, me he levantado por la mañana y no hay corrupción, pero todavía es muy temprano y no hay que fiarse demasiado. Porque todo esto, nos está dejando una democracia con marcadas cicatrices, que rubrican con tinta indeleble la piel del ciudadano, y qué costará de desdibujar la quebrada forma que suelen dar las sombras mustias y lacias . La corrupción es una opción, no un destino de la condición humana.

Sergio Farras (escritor tremendista)

jueves 22 de octubre de 2009


El caso Felix Millet.., bandoleros de trabuco blanco


Robar a los ricos para dárselo a los pobres, es tan utópico como cruel verdad. Los ricos, cuando roban, suelen hacerlo para sus parecidos de fracciones o aire de espíritu. Al bandolero de cuello blanco, -que es truhán con estudios-, no le hace falta disparar su trabuco, porque suelen engañar a la justicia con pólvora mojada y munición de fogueo. Saliéndose así, airosos de sus ingeniosas fechorías de operas barrocas.

Bajo la apariencia de hombre sobrio, carente de ostentación y demás adornos. El señor Felix Millet, que se ve, que hacía donaciones al lazarillo que más le postulaba, últimamente viste sin corbata, sabiendo que haciéndose el campechano parece menos sospechoso de algo. A diferencia del clásico bandolero, este no roba a los ricos, este les ayuda a llenar sus sacas y alforjas, y no suelen tener más arrepentimiento que el qué les pueda dar su propia conciencia, compartiendo empresa con los que con su propia sombra les cobijan. La codicia, demoledora arma, suele estar alejada de la ley, pero cerca de la frontera del irreparable daño moral y entendimiento de la conciencia.

Ahora, el juez, le pone en libertad antes de ser juzgado, dándole confianza, porque cree, que la criatura no se dará a la fuga. Y tampoco sería bueno ni saludable cambiar una mansión hecha a medida; a escuadra y cartabón, con fondos del Palau de la Música, por una austera y áspera celda de prisión. ¡Faltaría más! Estos personajes no se complican la vida como el Conde de Montecristo y van a lo seguro y a tiro hecho, porque son más de un buen “Rioja”, que de un vino de garrafa peleón.

Mientras, en la calle, el pueblo llano y trabajador anda desorientado y confundido, pensando que la justicia es injusta en ella misma. Y los más burgueses, se pueden haber sentido traicionados por una especie de “patriarca” de los que más tienen y poco necesitan.
Curro Jiménez, que también era otro bandolero, -este era más entretenido y de farándula de la época-, aunque con menos fortuna, porque los pobres diablos suelen purgar más sus penas que los mecenas. Y, a pie de calle, estas cosas cuestan de entender, porque el ciudadano de a pie tiene otros problemas mucho más livianos, pero no por eso, menos importantes.
El señor Millet, en su despacho, tenía el cajón de los secretos, la “caja de pandora”, que ha abierto la grieta a una institución centenaria de uno de los pilares de la Cultura Catalana, haciéndola temblar conscientemente y a sabiendas de su maldad y vileza.

A sus hijas las casó bien, y que hasta los puros del convite debían proceder de algún estanquero que apadrinó un tubo del órgano. ¡Esto es muy miserable y poco saludable!

Si el señor Millet se hubiera fugado con un apuesto trompetista negro, habría quedado la cosa mucho más romántica y de tierna situación, más bohemia y aventurera, siendo más comidilla de los programas del corazón que de jueces y de magistrados litigantes. Pero el mal de las almas de bronce, -que decía Platón-, es qué; su única obsesión es amasar dinero. Y esto, le quita tragicomedia a este hecho.

Mientras, millones de parados contemplan esta escena de codicia con indignación e impotencia, donde su principal representación dramática, lejos de Orfeos y Liceos, es llegar a fin de mes sin que el casero tenga que llamar dos veces a su puerta.

Sergio Farras (escritor tremendista)

jueves 17 de septiembre de 2009



SALVADOR ALLENDE
Muerte de un socialista romántico de hermosas Alamedas



“Habla el presidente de la República desde el Palacio de La Moneda…”. Así comenzaba una alocución que sería el principio de la verdad fundamental de el último socialista romántico. Un hombre visionario, que antes de entregar su último suspiro, anheló sabiendo que millones de voces, hoy, todavía acompañan a la suya como disposición de su sacrificio por la causa que creía.



Se escuchaban estas palabras en Radio Magallanes un once de septiembre de 1973.Un hombre valiente, con la voz rota y rasgada por el silbido de los proyectiles enviaba el último mensaje, el último discurso. El que debía abrir las Alamedas, para fraguar un sedoso caminar por el fresco verdor de maravillosas y deleitables libertades. Y tu vida se apagó Salvador, como disposición de tu sacrificio.



Ciertos pintores tienen libertad con su pincel. Ciertos escultores tienen libertad del buril. A Salvador Allende su libertad le fue sesgada por la codicia de los sables desenvainados por la gula y el arbitrio de la barbarie.



Rota la voz con el sonido del metal, entrecortada la respiración por el ruido estridente de los proyectiles, como una plegaria, el último mensaje de Salvador Allende desde el gris edificio del Palacio de la Moneda. Dirigiéndose a la nación con la calma que da la ansiedad del arquitecto del socialismo que fue. Esa voz, recorrió por el aire volando como el viento, como lo hace la blanca paloma, como la cometa del niño ilusionado que alza el vuelo en la limpia mañana, como el agua que recorre en un rincón secreto del riachuelo el caudal fluido. Una agua clara y transparente que está en el embalse del progresismo y queda provisión todavía para ser bebida.
Y que el día del bombardeo, ni el humo que salía del Palacio de la Moneda como una niebla de terror, no pudo difuminar ni borrar la arquitectura de la esencia de tu mensaje, que no era rendición, sino que buscaba el testigo que continuara tu noble clausula de noble condición. Pues ni el fuego puede quemar el alma ni las brasas la herencia del pensamiento. La guía de tu recado que se hizo humo sólo era niebla que se disiparía, evaporándose como lo hacen las nubes después de la tormenta, haciendo permeable el “último discurso”, que sería el primero de muchos pasos que le siguieron por los caminos y sendas de la libertad del socialismo.
Llegaste al gobierno como lo hacen los justos, por sufragio y referéndum. Porqué cuando hablan las urnas, que es el arca de la expresión y del albedrío de la libertad, resguardado queda el voto libre, que es medida y compás de la voz más pura y natural del pueblo, del que debe hablar libre y legítimo, facultad natural que tiene de obrar y proceder.



“Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra... rota la doctrina de las Fuerzas Armadas.”



Se rompieron los cristales pero no los ventanales, los balcones de la libertad resistieron. Los barrotes del alma no se doblegaron y lo que fue atrocidad y disparate, es hoy el uso de la razón y equidad de la cordura.



Traicionado por aquellos en los que en tu entorno confiabas, que embriagados y cegados por la sed y avaricia del poder, donde sus laureados uniformes les sirvieron como excusas de color oscuro para imponer la necedad del más ruin y villano, aplicando las cuencas de la locura. Acromáticas las ideas fueron sometidas a golpe de cañón, infligiendo y subyugando el dominio con la irracionalidad que da la impertinencia del cargo, la avaricia de la mezquindad, que es costumbre de dictadores cuando se dan a sí mismos poderes extraordinarios que no les pertenecen. Gris suele ser el color de los opresores que no dejan manifestar el brillo de los colores, ni los matices satinados ni los pigmentos de libertad. Y no hay lienzo que justifique su barbarie ni pintor que plasme tal locura y vesania en tela manchada de inocente sangre.
Y si los valientes confían en la palabra del pueblo, los cobardes suelen confundir el valor con el mal uso del fulminante de los fusiles. Amparados en su odio y aversión, manchando con sangre de indefensos los uniformes por los que juraron defender, despreciando la voluntad del pueblo y de las gentes sencillas. Menospreciando con indiferencia, desahuciando la libre voz del labrador, del laborioso agricultor que se levanta con el alba mirando al sol con ilusión y esperanza. Y del intelectual, cuyo mal se le desea para que calle y enmudezca su pensamiento, intentando amordazar con dolor, tortura e infausto inútil su discurso emancipado para silenciar su voz.



“En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos.”



Los aviones suelen ir por el cielo, como las aves cruzan el horizonte buscando la bóveda celeste del firmamento. Las bombas suelen caer aplastando indefensos objetivos sobre tierras fértiles, que debieran ser sembradas para recoger sus frutos germinados. Las bombas intentan deflagar la palabra y el entendimiento. Las bombas no suelen acabar con las ideas, porque estas, están blindadas y protegidas por un escudo de voces y de llantos. Un aura de sacrificio y martirio que no puede anular la expiación de la esencia de la minuta del mensaje. Las bombas sólo pueden abrasar las carnes pero no incinerar las almas. Pues anulado queda su efecto de arder y quemar las ideas. Las almas valientes son resistentes y de fuerte consistencia. Pues el ariete del proyectil, con su estruendo y violenta rotura, no llega a penetrar en las entrañas del ánima y la conciencia de un proyecto construido con el trazado de la libertad. Inmutable quedará el inherente y agregado libre pensamiento.



“Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo…”



Salvador Allende dio su vida, entregó su espíritu a las sombras grises. No renunció ni se doblegó, fue leal a su pueblo hasta el final, entregando su vida como respuesta a la necedad embriagadora y enajenada del tirano déspota, que actúa como verdugo y sabiendo que hace el mal a sabiendas. Rodeado de sus maquiavélicos asesores, que suelen ser mercantilistas con las almas de bronce, conspiradores escondidos en recoletos rincones y guarida, ocultando la mano antes de tirar la piedra, y enviando a otros a hacer la labor de la traición. Manufacturando conspiraciones y maquinaciones a cambio de apoderarse por la fuerza de lo que no les pertenece, sabiendo que sus manos se pueden manchar de roja sangre de inocentes pobladores dueños de sus tierras y de sus creencias.



“Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo.”
Se comprometió con las libertades y la justicia, el labrador con sus manos curtidas sembraba semillas de ilusión, La tierra, testigo mudo, germinaba y hacia brotar la ilusión. Y como los sueños que se hacen realidad, sin quimera ni ficción. La tierra nunca miente si el que la siembra es el que la trabaja, haciendo que el verde color de la esperanza anule el tono sombrío y tenebroso del opresor.



“Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños.”



Aquel día los más vulnerables dormían en sábanas limpias y bebían sin mirar del vaso en el que les ofrecías libertad. Velaste su sueño con un manto que les cubría, que les daba calor y les cobijaba. Los trabajadores en las fábricas manufacturaban su propio pan de su propia masa y levadura. Las madres amamantaban con fértil amor infinito a sus retoños, herederos justos de tu coraje. Millones de mujeres trabajadoras sonreían por dentro, como la madre que alumbra en el paritorio, el dolor era soportable para poder dar la existencia porque luchaban por dar la vida. Y hoy, millones de mujeres comparten aquel dolor de aquellas madres de esos hijos que les arrebató la sinrazón, pero que sus almas no han sido olvidadas y siguen viviendo entre nosotros como compensación de tu dolor.



“Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes”



“Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.”
La voz de Salvador sólo fue acallada con la brevedad que suele dar la barbarie. Pero esa voz se sigue escuchando en las almas perennes y permeables porque no fue apagada del todo, no fue silenciada ni enmudecida. Y Como los clarines, su sonido camina descalzo, rebotando por los cielos, navegando como el navío lo hace por ultramar, viajando de alma en alma receptoras de la derrama. Y que la historia, como un multiplicador, se ha encargado de llevar a otros puertos y dársenas que lo acogieron. El dolor y la tortura fueron vencidos por la memoria y el recuerdo del que no olvida Porque el odio y la rabia no es medida de los justos para reescribir el acta. Los torturadores escriben su historia con líneas quebradas, que jamás anularán ni llevarán al olvido de los que sufrieron y lucharon por el camino tortuoso de la libertad, segando las ideas con el sable hasta alcanzarlas en sus conductos que llevan al corazón, haciendo heridas tan profundas que cuestan de cicatrizar. La oscuridad del enemigo no fue suficiente para apagar la luz de un pueblo que era libre y soberano.



“Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.”



Tu muerte, fue un “tiro por la culata”, que el paso del tiempo ha devuelto a su ser natural y juicio de la razón. El dictador te esperaba afuera. Los cobardes siempre suelen esperar escondidos y guarecidos, a prudente distancia, por los alrededores, con su maldad y vileza por bandera que es propio del oficio de dictador. Casi siempre bragados por su cobarde miedo dejando que unos hagan el trabajo fijo, para después entrar ellos como ocupantes usurpadores con la sonrisa forzada, desconociendo que sembraste con anhelo tu dolor, un símbolo del socialismo, el último romántico…. La rosa roja engalanada y los claveles de temporada en la bocana del fusil detienen las balas, y desvían de su curso y trayectoria la falacia del tirador.
Mil días gobernaste, más de mil años serás recordado. Querido Salvador, hoy, hombres y mujeres seguimos escuchando tu voz, esa voz que fue sesgada con crueldad. Hoy seguimos con la ilusión de crear un mundo mejor, luchamos con la palabra cuyo filo y arista corta la ignorancia del tirano, dejándolo derrotado y harapiento, hundido en su propio barro. ¡Salvador, no te olvidamos! Porque tu muerte no fue inútil ni de falta de piedad, sino el fulminante iniciador de la libertad que hoy disfrutamos.



Ya vemos las Alamedas tal como dijiste, ya vemos las arboladas por el camino que concluye en la raíz tu victoria sobre arenas soleadas. Y los que creemos en libertades de quien no es esclavo, nos miramos como en un espejo de tu pasado que es nuestro futuro. Ya los miedos atrás quedaron. Lo que urge aquí es la vida, no la inmortalidad. Ya amanece desnudo como un sueño el valor de la democracia que el tiempo no ha oscurecido. Y qué ahora, amigo Salvador, con tu recuerdo sentido, el color jugoso de la mañana nos lleva por el sendero de un dulce caminar por las Alamedas que imaginó tu corazón.

Sergio Farras (escritor tremendista)
PSC , Agrupación de Gracia, Barcelona.


Posdata
Poema Hermosas Alamedas, (de Lope de Vega)
Quien no sirve ni ama, ni teme ni desea, ni pide ni aconseja al poderoso,y con honesta fama en su aumento se emplea, sólo puede llamarse venturoso.¡Oh mil veces dichoso quien no tiene enemigo y todos le codician por amigo!

domingo 17 de mayo de 2009

Con María Badía y optimismo, camino de una Europa para todos.

Bajo un alegre y cómplice sol de primavera, el pasado sábado en Barcelona, María Badía y Jordi Hereu hablaban desde el púlpito mirando a los ojos del ciudadano. Con el corazón en la mano y las ideas claras, que es la mejor manera de acercarse al ciudadano, con convicción y desprendiendo la fragancia de la confianza sin perder el aroma de la naturalidad, creyendo en el hilo de su discurso de sinceridad y de confianza. De sus labios salieron las palabras justas para que el mensaje llegara al entendimiento, y se podían ver en las sonrisas satisfechas de los que allí estábamos, pues no siempre las palabras se las lleva el viento, a veces se acomodan en nuestro oído como si fuera música que encanta. Un modelo de una Europa social y plural puede hacerse realidad para poder caminar sin tropezar, donde podemos caber todos, dejando la exclusión y los privilegios en un cajón que es donde mejor descansan.

María Badía, mujer serena y segura, con un discurso lleno de positivismo y muy solidario en palabras, de argumentos y criterios sencillos pero convincentes y claros. En política mejor ser transparente como la medusa que opaco y oscuro como la dura roca del espigón. Un buen proyecto y aire fresco siempre conectan con el elector, que le devuelve la ilusión y la sintonía de volver a las urnas, dejando atrás temerosas desconfianzas, dudas e incertidumbres. Mirando hacia el futuro se vive mejor, se vive con ilusión, sin miedo se vive más tranquilo. María Badía lo dijo alto y claro, pisando firme y con las ideas y proyectos claros, que verdaderamente se puedan aplicar en la senda del camino de esta Europa que ha cambiado. Hemos de aprovechar estos momentos como un reto, no como un infortunio que nos detenga, sino como un chispazo de optimismo de ideas no tóxicas y sin efectos residuales.

Tambien intervino muy convincente y elocuente nuestro alcalde Jordi Hereu. Muy discreto y de noble corazón, con la sencillez que le caracteriza y del que sabe qué, aproximarse al ciudadano no es peligro sino virtud que dá confianza y esperanza. Con Hereu no hay ricos ni pobres, no hay votantes de primera ni votantes de segunda, sino ciudadanos medidos por la misma vara usada para todos por igual. Al señor Hereu es fácil escucharle, porque en su sencillez de alocución y trato está su bondad política. Y qué hasta los gorriones que allí en el parque estaban, escuchaban atentos mirando hacia la izquierda. "Los gorriones suelen ser de izquierdas porque les importa mucho que se cuide el entorno y se apueste por un futuro sostenible.” Cayeron las murallas hace muchos años en Barcelona”, -dijo nuestro alcalde- haciendo metáfora de que la ciudad es de todos y todas, y no sólo de unos cuantos singulares y elegidos. Barcelona hoy, es una ventana abierta al mundo y un espejo donde se reflejan otras urbes en el mundo que imitan nuestro modelo, como el pintor imita con el pincel lo que en vivo avista con su mirada y que luego plasma en tela. Barcelona es un lienzo cromático donde brillan los colores que anulan los tristes tonos grises.

Pero a pesar de la negatividad del Partido Popular,- que siempre van metiendo miedo con calamidades e infortunios varios-, muy hipocondriacos políticamente, jugando al catastrofismo de que todo puede ir a peor, creando tormentas y tempestades en la mar aunque esta esté llana tranquila y sosegada. Intentando asustar al ciudadano. Muy irrespetuosos últimamente con insultos y vilezas desmedidas, impropias del buen orador, con descalificaciones y deshonrando a la razón, llevando al engaño, que es propio del que quiere marcar las cartas cuando la partida no está a su favor. Y cuando se rompen las reglas del juego, este pierde su encanto. Pero María Badía lo dijo muy sabiamente: “A algunos les gustaría cambiarlo todo para que nada cambiase.” Pero los del Partido Popular, obsesionados con mirar atrás y algunos más atrás de lo “normal”, -como el señor Mayor Oreja-, provocando a sabiendas, para sacar defecto de todo aquel que quiere construir cimientos que aguanten y sostengan las libertades, añadiendo agua al cemento para que éste no cuaje. ¡No a la política del miedo!

El nuevo modelo social propuesto por los socialistas, defiende las políticas sociales del que menos tiene y más necesita. Primero personas, luego mercado. El factor humano en este siglo XXI debe de ser determinante para caminar hacia adelante sin perder el equilibrio, y María Badía genera esa confianza, con un proyecto claro y sin miedos ni fobias irracionales. Con trabajo, ilusión y esperanza se suelen cambiar las cosas sin necesidad de acudir a tretas ni engaños. El próximo junio tenemos la oportunidad de que la democracia haga un gran paso adelante, con talante, que es palabra que lleva magia y encanto, muy a pesar de algunas mentes cerradas. María Badía tiene un sextante que guiará el navío de la libertad a buen puerto. Subamos al barco todos juntos este siete de junio.


Sergio farras (escritor tremendista)

viernes 1 de mayo de 2009



Niños que fueron “juguetes rotos”.

Joselito, aquel pequeño ruiseñor, que cuando se voz se le apagó de su garganta, decidió servir como solado de fortuna en Angola,- véase también mercenario-. Sí, aquel niño que cantaba tristes Saetas y qué con los años acabó de narcotraficante, acabando cumpliendo su pena como es costumbre del reo. A estos niños les arrancaron su infancia, como el diablo le arranca el alma al desdichado que engaña para hacer un triste pacto. Porque la vida es como una tómbola. A estos niños “estrella”, cuando se les ha exprimido en toda su crudeza y mezquindad su infancia, y han dejado de ser rentables y lucrativos les hacen jugar con “cacharritos”, arrastrándolos en tristes y humillantes homenajes en televisión, desconociendo igual, que ellos mismos ya son “juguetes rotos”…. Véase Marisol o el flaco favor que se le hizo a el “Vaquilla”, aquel hombre que se llamaba Juan José Luis Moreno Cuenca y que siempre tuvo que vivir de la renta y fama de sus fechorías pasadas al cine. Recuerdo aquélla época, cuando “obligaban” subliminalmente a los niños de barrios pobres- como un servidor- , a admirar a los “malos” en descrédito del buen hacer de los buenos. El “Pirri y el “Rata” también hicieron sus pinitos y tuvieron su oportunidad, y tener un mote era poco más que como llevar una medalla colgada en un inocente pecho, dándoles honor y distinción de eruditos en un mundo marginal y de exclusión social.

La infancia debería de ser inocente y cándida, no ser exprimida y retorcida en todo su jugo, donde al final, el niño se hace hombre y el hombre se hace sombra de ese niño, ese niño de laboratorio y experimental para beneficio de almas de broce que sólo verán lucro donde debiera de haber inocencia y candor. Afortunadamente la ley del menor hoy, les protege. Pero a falta de niños hay adolescentes, -pues el “diablo”, que ya se sabe que tiene mil caras y conoce mil tretas y engaños-, siempre buscará arrastrar el alma de los más inocentes y débiles. De Joselito, amigo de niñas ciegas y cantes cautivadores para el contento de algún general “mimoso” del régimen de la época. Probablemente, no hay nada más patético que ver llorar a un general por una niña ciega encantada por el cante de un niño con voz de cristal, y luego, que no le temblara el pulso al firmar una orden de fusilamiento, que solía ser su oficio cotidiano.

Pero volviendo a lo contemporáneo, al aquí y al ahora.¿ Que podemos pensar de Fernando Alonso?, esta veloz criatura, que se ve que no se ha bajado de un vehículo a motor desde que tiene uso de conciencia, y que más de “doce cascabeles debe de tener su caballo”, ¡por lo menos tiene trescientos…! La infancia debería estar en manos de la inocente mirada de los niños, no de los intereses mercantiles y comisionistas de la gula de los adultos, cobrándose el tributo de una juventud que no tendrán jamás. Eso no es justo ni de natura.

Pero si antes se intentaba imitar al “Vaquilla” en los barrios poco favorecidos y marginales, ahora ¿no se intenta imitar anoréxicas modelos o chavales saltimbanquis aspirantes a bailarines?

Quizás hemos cambiado de personajes, pero el guión puede que sea el mismo. El escenario siempre está ahí, esperando que criaturas que con sus almas construyan un espectáculo oscuro y dudoso. Exprimir la naranja de la juventud a cambio de un puñado de miserables euros, puede dejar a la naranja o al limón en la desechable cáscara. No culpemos en exceso siempre a la juventud por sus errores, pues tienen derecho a equivocarse en su aprendizaje, y no robarles el tiempo en aquello que deben emplear. Somos los adultos los que hemos de pisar conscientemente. Y, a algunos padres, que no pudieron ser aquello que quisieron, que como soñadores inconscientes ven en sus pupilos como continuación de lo que ignoran. Que no proyecten sus frustraciones y delirios hiendo en contra de la razón natural en infantes que son como una tabla rasa, que nacen como el folio en blanco y con el derecho de escribir el propio guión de su vida. Pues el prólogo ha de ser escrito de sana y dulce alegría e inocencia. Pues después, quizás, tengamos que lamentar el epílogo. Seducir a una cámara siendo niño igual no es una dulce virtud ni tampoco acción virtuosa.

Puede que el límite estuviera en aquella serie de “Verano azúl”, aquellos adolescentes veraniegos de Nerja, donde se conoce que no robaban radio cassettes de los vehículos ni fumaban sustancias ilícitas de ningún tipo. Chanquete era marino de confianza y jamás se le hubiera ocurrido llevarles por el camino del mal. Quizás otros personajes como Epi y Blas, la rana Gustavo, Heidi, Marco y otros referentes de la pubertad al menos eran de trapo o del talento del caricaturista de dibujos animados. Probablemente mucho mejor, ser niño que chute a la pelota que títere indefenso y de cartón. Para algunos, seguramente no fueron los “mejores años de sus vidas”. El ruiseñor ya no canta, porque su voz se le apagó hace ya mucho tiempo, de ese tiempo que se le quitó y se le estafó. Nadie canta cuando no tiene voz.

sábado 25 de abril de 2009



Montserrat Roig…, y la última ola.

Dicen que por la noche, cuando la luz de la luna acaricia la superficie del mar, se crea un resplandor vestido de caricia femenina, que como un manto, envuelve el misterio como si fuera en “Tiempo de mujer”.

Un escritor de unos cuarenta años, sentado en la orilla, mira al opaco y sombrío horizonte, siempre lejos de la mirada, pero siempre cerca del alma. Dicen los poetas, -que entienden de emociones y sentimientos-, que la sombra proyectada de un cuerpo con una figura más o menos completa, que como una hada encantada aparece con el rostro sereno, plácido y sosegado de una silueta con un aire progre, de mucha paz y envidiable quietud.

Montserrat Roig suele contar historias que encantan, durante siete días y siete noches, entreteniendo con un talento que es envidia de oradores y pensadores. Con palabras empapadas de Salvador Espriu, aquél que su maestro fue. Y con la paz que acompaña el silencio, para tomar en sueños de lo que no somos conscientes, como cuando dormimos, recordándola con el alma que es materia permeable y que no tiene peso ni medida.

Ella, nos dejó pronto, se fue lejos, pero sus palabras nos hacen permanecer despiertos, cerca de la mar y es como si soñáramos en almohadas de cristal.Dicen que es una sirena rebelde, una sirena como una flor recién desposada, sensible el gesto, la mirada sencilla, y con la forma de frivolidad que le acompaño como dicen que fue en vida.

Dicen que de los cielos baja acompañada por ángeles poetas que la escoltan, como si la acompañaran en un camino de hierba y empedrado, para entonces hablar con los escritores y hacer tertulia en las esquinas y recoletos de la mar. El mar o la mar, que más dá mientras sea mar.

Dicen que su sombra aparece en la última ola, la que hace el último recorrido cuando cae la noche iluminada, para dar color a las estrellas en el agua estampada.

Su voz moldeada y serena, suena como el sonido de una copa de cristal. Con el misterio encuentra la mirada, y nos lee sus novelas, las que ella escribió, que son narraciones y relatos bellísimos, resultando ser como el aire que nos hace vivir, porque hay historias que no siempre borra el olvido.

La olas van y vienen, llegan a la orilla antes de llegar y estrellarse contra la dura roca, y se recogen para volver otra vez a empezar, para dar reflejo, que como un espejo se plasma una imagen bella en el mar. Pero todos esperamos la última ola, la ola recién amanecida con la aurora, la ola ciega que no vé, para entrever un misterio convertido en maravillosos reflejos y centellos, que reflejan solo amor y afectos.

Y los que amamos las letras, los que abrazamos la pluma con pasión del amador. A veces, es hermoso ser escritor, a veces es maravilloso trazar las letras como si fueran notas en papel como lo es el pentagrama a la música. Porque nos llena ese vacío que no tiene medida y que quizás no sea suficiente su extensión. No hay cipreses en el mar, no hay sepulcros en el mar, no hay añoranzas por las que llorar.

Dicen que la última ola desafía a los relojes que hacen tic-tac. Dicen que la última ola, en su cresta,en su espuma, son como letras empapadas de ingenio., su sonido es como el último réquiem que todos queremos escuchar, la dorada pena vestida de gala, donde Montse, conversa con los perdedores y los desdichados, aquellos de los que siempre obtuvo un compromiso afectivo con un pacto sellado con el corazón.

Dicen que por la noche, un escritor de unos cuarenta años, con los hombros encogidos por la humedad de la neblina, espera la última ola. Una ola que anhela y desea, porque es el momento del éxtasis y la fascinación, donde los ojos se miran fijamente al alma con complicidad y confianza de infinita esperanza. Sustentadas yá las miradas por la confianza, y donde las palabras se quedan para siempre en la memoria. Descansa Montse, que ya has llegado. Pues morir no es más que llegar a recordar lo que has amado.

Dicen que la última ola es la que enamora, como lo harían las sirenas.
Yo, Sergio Farras, a veces la espero, sentado con ansia de la desazón y la ilusión, a solas, a la orilla de la mar que es magia que arrebata el alma.

Sergio Farras (escritor tremendista)

Para...Montserrat Roig.(in memorian) Montserrat Roig (Barcelona, 1946-1991). Licenciada en Filosofía y Letras.
Periodista, escritora y... una gran profesora.

miércoles 22 de abril de 2009



Aquellas "lentas" de los 80
-¿Bailas?
-No. Eres un poco feo para mí.

-Entonces de acostarnos ni hablamos. ¿Verdad?

El chiste popular nos acercaba a una realidad de cómo podíamos conocer a una chica en una discoteca hace veinte años, cuando todavía ponían las canciones lentas. Baladas esperadas con impaciencia de amador errante y sentidas con la mejor ilusión del mundo, los nervios destemplados y el corazón que parecía que se iba a salir del pecho. Y en nuestra incocencia, nos acercábamos a esa chica que nos gustaba con la incógnita y la brevedad de su respuesta. O sí, o no. No había mucha ambigüedad en la contestación.

Veinte años después, la fórmula ha cambiado bastante. En las discotecas ya no suenan las lentas de "Richie e Poveri" en disco de vinílo, donde los cuerpos se frotaban sudorosos y temblorosos, caricias de piel de melocotón suaves cómo el algodón, labios que se peerseguían hasta encontrarse para fundirse ardientemente, y donde la transpiración de los sudores les servían de medida. El cortejo y la seducción, es hoy ridiculizado por biles hiperactivos, casi epilépticos, con saltarines efectos producidos por la metaanfetamina y otras sustancias poco inócuas que se ve que ayudan lo suyo, y que se clavan en el cerebro como puñales. No todos los jóvenes van del mismo "palo"; bastos, copas, oros o espadas, a elegir o combinado. Eso, sería generalizar demasiado y siempre es peligroso ver estas cosas cómo "un todo". Pero en las locas noches del "no me ralles", donde lo que verdaderamente acaba rallándose son las neuronas que es combustible del cerebro.

-Si bailas conmigo te invito a un "cubata". -decía el chico con ilusión-.

-¡Que no feo! Que no bailo.

La seducción ha perdido su esencia y encantamiento, sustituida por el frío, misterioso y desorientador "chat". Y como todos los oficios, -que se suelen perder por falta de vocaciones y tradición-, vemos cómo "industria más segura", poner en marcha la computadora y dejar que el microprocesador haga el resto. Hoy en día, el poco agraciado que no supo escoger la hermosura como virtud de su bondad, puede jugar a ser príncipe azul con su caballo blanco y todo. -No se sabe muy bién porque los príncipes siempre iban en caballos blancos-.

Internet ya gobierna no sólo la satisfacción de los bajos instintos sexuales y de morbosidad extrema de algunas retorcidas mentes. Sino también, es de uso habitual y recurso como herramienta para conocer a nuesta futura pareja ideal. Protocolos sistematizados, "crea tu perfíl y triunfa", -dicen las páginas especializadas-. Ignorando con desprecio y, a veces, hasta haciendo burla socarrona con perfíles reglados, robotizados y sistematizados. Hechos a escuadra y cartabón, poniendo freno a la lengua, pues nos sirve el frío teclado moviendo los dedos con extrema ansiedad para presentarnos en la corte del "galanteo electónico" como amantes programados, cuestionando nuestras habilidades de seducción, poniendo en duda nuestro ingenio, donde somos fichados, registrados y timbrados en estrictos y preguntones formularios para ver que hacemos cuando no hacemos nada.

Chateando , no se sienten los latidos del corazón ni el ritmo acelerado de la respiración, cómo si nos apretara el pecho con la ilusión del amador que busca en el amor la cura de sus males del alma. Ni esa especie de "gusanillo" en el estómago cuando nos acercamos a esa chica con la ilusión del "que dirá", evitando la conversación clara y frontal. A veces, sin ver más imagen que el reflejo de nuestro rostro en la pantalla del ordenador. Ahora, el que se siente sólo, falto de afecto y de cariño, le basta la sencilla maniobra de mover los dedos fríamente, entrando en un imaginario "galanteo" que no siempre es real. Que no tiene consistencia ni equilibrio, pues le falta la mágia del protocolo y la ceremonial seducción que era transparente como el vidrio, haciendo que lo virtual, séa imaginación de la mente y distorsión del pensamiento que no siempre es real. Es la zona borrascosa de la mente, un precinto en la imaginación que frena el suave y límpio pensamiento.

-Mujer de 35 años, buscando chico musculado de labios carnosos, alto, rubio con melena, ojos azules y que tenga piso y un buen coche. ¡Por pedir que no quede hija!

A los galanes de la vieja escuela, arcaicos y obsoletos, se les puede encontrar en un rincón de cualquier taberna, en estado de embriaguez y melancolía, recordando que otros tiempos les fueron más favorables. Y que ven a internet más falso que Judas. Sintíendose traicionados en la más grande de las traiciones, apartados y abandonados como aquel que "se fue y no volvió". Ya no hay amantes para toda la vida, ni amores que perduren, ni citas construidas con miradas cómplices para vernos los rostros al alba, que es la hora que suele salir el sol, impacientes de que se llegue la hora del comienzo de un nuevo beso con el entrar del nuevo día. Pues las páginas virtuales especializadas, que prometen hallar el remedio de los males del solitario desamparado, se han encargado del desgaste y el "cambia de pareja, es fácil con un sólo clik". El amor, está siendo acuchillado en un oscuro callejón, agonizando porqué se siente sólo y acorralado, siendo privado de el ingenio con el que se "vestía" el aspirante a Romeo para entrar en corazón ajeno. Sintiendo en sus carnes como internet le clava la daga hasta el puño. Hoy, ¿huimos del amor y corremos hacia el vicio? El riesgo de internet, el azar y aventura del chateo, es caer en el peligro de un punto de "no retorno", como aquél que iba buscando el peligro y murió en él.

-¡Callad amantes!, y acercar vuestros labios a la pantalla del ordenador, que con vuestra decisión será lo más cerca que estaréis del amor.
Sergio Farrás Bas. "Escritor tremendista"

lunes 20 de abril de 2009



Lo irracional de las Guerras... Antonio FLores, sigue estando con nosotros.



Como cantaba Antonio Flores en su mítica y fabulosa canción; "no dudaría", que cuando se escucha es maravilla cómo entra por el oído y camina hacia el alma, como lo haría el canto de una sirena encantada en el mar cuando guía al marino. "No dudadría", convertido en un himno para los que no nos gustan las guerras, ni las batallas, ni las cruzadas. Antonio Flores hizo un poema en forma de canto, de un trovador sensible y frágil como el cristal. Las armas suelen tene el feo defecto de segar la vida al quien le alcanza su disparo.

Algunos salimos a la calle de vez en cuando para gritar en silencio. Para que se imponga la razón al delírio de la contienda armada. "Si pudiéramos olvidar todo aquello que fuímos..., si pudiéramos borrar todo lo que vimos..."

Hacer callar un arma no es tarea fácil, pero tampoco empresa imposible de alcanzar si la bondad circula por las venas, haciendo el recorrido lógico hacia el corazón. Quizás, nuestro grano de arena sirva para que se escuche nuestra voz en paz y en silencio. Y los que tienen la decisión de anular conflictos, nos puedan escuchar para corregir el rumbo de las desconformidades de dos mundos diferentes utilizando la palabra..., si consiguiéramos que ni un muerto más apareciera en ninguna portada de nungún periódico...

"No dudaríamos a volver a reír. Reír, es mejor qeu sufrir, reír es mejor que llorar, reír es mejor que matar. La venganza no es solución de nada, pero la esperanza del diálogo puede devolvernos la ilusión de que el mundo pueda funcionar medianamente bién, como en un sueño asombroso que no nos atrapa jamás.

"Si pudiérmaos quemar las armas que usamos", el aire sería más respirable, más puro, y la respiración se haría más tranquila y sosegada. No nos tiene que dar pereza salir a la calle, caminando juntos, salir a reír, salir a pedir que la paz salga de su escondite, asustada con razones de peso. Porque igual, conseguimos que se entumezcan las almas encargadas de dar la orden de cerrar el grifo por donde estos días emana fuego en vez de agua.

"Que nos prometan ver la alegría y escarmentar de la experiencia, pero nunca, nunca más usar la violencia"... Antonio, esté donde esté, lo sabía. Y sigue tocando desde el cielo hermosos acordes con su voz desgarrada. Su guitarra, unas melodías de extrema sensibilidad que se oyen desde todos los rincones, enviando un mensaje para soñar, para que algún día se pueda curar de lo que parece una enfermedad incurable; el odio y la rabia. Pensar en voz alta tampoco es manifestar locura y, sólo con una lúcida inocencia se podrían hacer callar el triste silbido de las balas. ¿Podría un convoy de músicos desviar la trayectória de un cañón?

Hay que correr andando para poder pensar sabiamente, pero sin perder el equilibrio. No vale la pena acabar en una tumba sencilla y discreta por los que mueven los hilos del horror y la barbarie.

"Si pudiéramos sembrar los campos que arrasamos, si pudíeramos quitar la paz que quitamos, no dudaríamos volver a reír...", ni tampoco volver a sembrar con semilllas de ilusión que broten del corazón, como lo harían de la fértil tierra. Las buenas intenciones no suelen durar mucho, y no nos podemos dormir en un sueño donde la pesadilla es la que domina el paisaje e nuestra conciencia, de lo que nos entra por la retina estos días.

"Si pudiéramos olvidar aquél llanto que oímos, si pudiéramos apartarlo de nosotros..., no dudaríamos a volver a reír..." El llanto de un niño debería ser más que suficiente para estremecer hasta el corazón del guerrero más fiero. El llanto de un inocente debería de hacer vibrar y palpitar hasta las almas más oscuras, y persuadirlas, y hacerles ver qué en su intento de conquista enfermiza de territorios y poderes varios, está su mal. En un a guerra, en la qué sea, no vale la pena la muerte de un sólo ser humano.

Después del disparo viene el trémulo silencio, un silencio que asusta, que se esconde con sigiloso disimulo y rompe el ruido del propio silencio. Ya decía Shakespeare; que donde acaban las palabras empieza la música, y Antonio Flores lo sabía también. Igual esa es la fórmula, la alquimia que bien mezclada nos dará la dosis de la esperanza. Lentamente amanecerá algún día y la blanca paloma volará igual en el mismo cielo. " Ver la alegría, escarmentar de la experiencia, pero nunca, nunca más usar la violencia".

Gracias Antonio por estar todavía entre nosotros.

lunes 13 de abril de 2009



DESCRÉDITO EN LA POLÍTICA ESPAÑOLA. ¿QUÉ HAY DE LO MÍO?

Desencantado en tiempos de crisis, el ciudadano, criatura que tiende a introspecciones varias, disputando con el banco la hipoteca y ajustando sus haberes que le permitan llegar a final de mes. Estremecido de nostalgia, recordando el estado del bienestar abultado que hemos vivido estos últimos años. Y quizás, erróneamente, culpando a sus legisladores de tal situación compleja de crisis cíclica actual.

Impopularidad y reputación se pueden conjugar erróneamente. Pensando que los políticos, desmerecidos unos y alabados otros, sean iguales en sus haceres y suelan convenir para pactar oscuros entramados confabulando a su connivencia. Y eso, no es cierto. Eso podría ser un error de perspectiva. Algunos, probablemente habrán hecho traición a su jura o promesa, generando y suscitando la desconfianza en el elector. Pero otros, -la mayoría-, intentarán adquirir el compromiso y las metas que se propusieron para alcanzar el logro, como la ola de la mar lo hace a cada momento con la varada en la orilla, suma de sincronización de ley natural y de vida.

Pero cuando las cosas van medianamente bien también se suele cargar contra los políticos. ¿No será una primitiva costumbre que tenemos adornada de justificación de nuestras propias frustraciones?

El político decente, el político íntegro y comprometido puede ver su esfuerzo deslucido y decaído ante la desconfianza y recelo del ciudadano. Puede ser injusto tal irracional manera de pensar de que todos pueden ser medidos con la misma vara, pues hay aspirantes a legislar, y otros que yá legislan, que hacen de su vocación un buen hacer con hechos y verdades tangibles. A veces, hasta se nota su esfuerzo en el resultado de su trabajo, aunque no siempre acabe contentando a todos por igual.
Es muy fácil descargar a nuestras frustraciones y desengaños de los reveses normales venidos de la vida. Pero…, ¿donde está escrito que la vida sea algo fácil de asenderear?

Y a veces podemos escuchar el penitente lamento:

-¡La culpa es de los políticos! Estos sí que viven bien. ¿Y de lo mío qué?

El ciudadano se puede volver egoísta e ingrato, esperando que por defecto se le puedan solucionar todos sus problemas, como si de prestidigitación se tratara. Y de los políticos, se esperara que tuvieran una “vara mágica” y encantadora como lo tuvieran las hadas del bosque. Magia y política no casan lo que se dice bien. Otra cosa es el ilusionismo, donde nos puedan hacer creer lo que no es, -eso es otro tema y asunto-, pues no todos los legisladores tienen truco ni cartas marcadas debajo de la manga.

Hay políticos honestos, comprometidos e íntegros, ¡faltaría más!. La prueba está en la evolución y el desarrollo desde nuestra difícil transición. Si miramos desde atrás hacia adelante, podremos ver el cambio de forma evolutiva en nuestra política, como una mudanza, de una dictadura lejana a nuestra consensuada e impermeable democracia. A veces con errores de cálculo, pero también de vez en cuando con afino y aciertos.

Un servidor, desconoce si los políticos viven bien o medianamente con holgura y abundancia, o se apañan como pueden y mejor saben. Pero todo esto, no nos ha de llevar al subjetivo tópico de culparles de todas las miserias e infortunios, que como excusa, nos puede desviar de la senda de nuestra propia responsabilidad. Porqué nosotros, los ciudadanos, también somos un poco “políticos” y gestores de nuestro destino, responsables de dar nuestro voto y confianza a quien creamos merecedor para el ejercicio del poder. Y nuestra implicación pasiva, ha de ser de cumplir en las urnas y respetar el resultado, aunque este no siempre pueda contentar a todos.
Es el sistema, que como un lienzo hemos de colorear para darle vida a un paisaje de secano. Puede que no nos gusten algunos matices de purpuras y morados, ni de texturas y tactos en el basto tejido social. Algunos políticos pintan al óleo, otros al acrílico y algunos incluso al gris carboncillo. Algunos con colores fríos y otros con colores calientes, unos marinas y otros paisajes. Pero la democracia es el mejor pincel y paleta que tenemos en nuestras manos para mezclar colores y pigmentos. Para así, poder plasmar en lienzo la expresión y la pluralidad del pueblo. Y sin nuestro voto, -que es nuestra pincelada barnizada-, quedaría inacabada la obra, de la tela de ámbitos públicos y de expresiones varias que es la política.
Ahora más que nunca, los políticos, los “elegidos”, los íntegros y cumplidores, necesitan nuestro apoyo en estos confusos y cambiantes tiempos. Sí, quizás sea hora de empujar todos juntos el carro de la colectividad y el consorcio que es nuestra estructura social. No seamos necios, ni almas de bronce, ni títeres que manipulan sus propios hilos que nos sirva como excusa impía.

Demos un margen de confianza, independientemente de la orientación del político. Miremos hacia el futuro sin quitar la vista al presente. Porque mañana, el futuro de hoy ya será presente otra vez. Nadie nos puede quitar la ilusión de tener un mundo mejor, pero pongamos nosotros de nuestra parte. Críticos, sí, pero constructivos y con fundamento. La confianza en nuestro sistema democrático no debe llevarnos a vacilar ni a titubear. Y como este artículo se ha deslizado caminado por el arte de la pintura, como dice el refrán: Ni el ciego juzga de colores ni el sordo de razones.

sábado 11 de abril de 2009

Categoría: ¡ No tengo saldo!


¡ NO TENGO SALDO! MI AMIGO EL CAJERO AUTOMÀTICO

El que esto cuenta, ni es rico ni es poderoso ni tampoco suntuoso. Pero por las cosas del destino, obligado me veo a utilizar el débito de mi discreto activo. Me dirijo con diligencia al cajero más próximo. Introduzco mi libreta de ahorros por la ranura del cajero automático del banco. La "mole", omnipotente pero carente de majestuosidad cómo lo podría tener una Catedral, se me presenta inmóvil e intimidatorio. El cajero amistoso, engule con avaricia mi cartilla para satisfacer a su gusto. De repente, un ruido estridente y chillón, -parece que está procesando-, sus artérias en forma de cableado hacen ruido como si fuesen murmuros pareciendo que hablan mal de nosotros. Pero servidor, sabe, que la máquina en sí, no tiene sentimientos, ni es discreta ni tampoco considerada y actúa con arrogancia. Y eso, siempre asusta y dá respeto, cómo lo hiciera la justicia cuando entra en casa del bandido. Preparado estoy, porque cuando expulse su bilis, -a la que suelen llamar extracto-, podré comprobar la miseria y penuria de mi saldo. Y podré decir, -exclamando a los cielos-, aquella necedad de que: "El dinero no lo és todo", que mientras haya salud y tabaco para fumarse la vida, es una pequeñez comparado con la inmensidad y la satisfacción que nos puede dar el vil metal, al que también suelen llamarle tener hacienda.

En la espera, y sin querer estrechar lazos de afecto con el cajero, podré soñar con un saldo de ficción, donde alcanzaré confundir molinos con gigantes. La "mole", como un monolito, inmovible e imperturbable, puesta a punto, como lo estuviera un infante al entrar en combate hará su oficio. Y qué, si pudiera, me haría la zancadilla, más por confundirme que por desprenderme de mis haberes. Él, acostumbrado a tratar con nóminas que agonizan en ridículos salarios sigue su curso y sólo hace su trabajo, porque pocas veces favorece al qué no tiene. El cajero amistoso, por dentro se ríe y se mofa de nuestro patrimonio. Y que hasta si pudiera, se reiría en la más grande de las carcajadas de nuestro extracto, con desdén y arrogancia, ignorando el daño que hace. Y sin más decoro, de que el que por norma le viene programado de oficio con seria formalidad y guardián de su haberes, siendo de inconscientes intentar el engaño. Mil maldiciones echó hasta que expulsó el extracto, que es "papiro" que aparece por otra rendija del mecanismo, y que nos dá las gracias "por utilizar este cajero", en su falso protocolo, atropellando nuestro entendimiento. Y cómo contra las máquinas no tiene un servidor poder alguno, y cómo testigo de esta verdad, el verdadero rostro de nuestra mísera cuenta, dando aviso de falta de activo, que suele ser invitación para pasar a entrar en razones y ponernos en presencia para dar explicaciones al director de la sucursal de nuestra desgraciada desventura.
- ¡No digáis nada!, y saldad vuestra deuda insolvente. Puesto que sí no, seréis invitado a eso que llaman "RAI", que es sitio apropiado para morosos. ¡Avisados estáis, caballero de libreta errante!

- Pero yo..., el trabajo..., la hipoteca..., los niños...

-¡Callad! No quiero escuchar excusas de bohemio ni más signos de derroteo. Pues vuestra desdicha no anula vuestras vergüenzas. Sed prudentes. Y como buen caballero, saldad con honor lo que por imprudencia alargasteis más la mano que la manga en una tarde de lujuria y desenfreno en mercado de abastecería.

- Pero yo... ¡Sólo fuí al supermercado!

- Nada,nada. No excusaros con tretas y engaños si no queréis enfrentaros a mi espada, ni que la justicia os aprenda con las ganas del inquisidor. Y no me contéis más fábulas, quimeras ni falsos relatos, ni historias invertidas que suelen llevar al engaño, de sujeto tan bajo y tan indigno para esta empresa, que con bravura, yó represento. Pues presto, os freno el débito y dejaros sin un real como a un vulgar caco se le deja sediento, sin agua, para que haga memoria de sus fechorías.

-¿Mezcláis medicamentos?, señor director.
No hay pobre que séa rico, ni rico que séa pobre. Pero tan desdichado es el uno como el otro si no saben medir su calibre. El pobre por su desdicha y el rico por sus suntuosidades.

martes 7 de abril de 2009

Y la “música” sonó en Praga

En 1988, un joven turista norteamericano, mochila a la espalda y camino de Kenia, hizo un alto en Barcelona. Ese hombre fue Barack Obama. Por esos años, otro joven estudiante de derecho y de ideas de izquierdas convencidas llamado Zapatero, escuchaba palabras que le empapaban el alma en Gijón. Sin saberlo, iban los dos al mismo compás y al mismo ritmo.

Y lo que son las cosas del destino, -que algunos dicen que está escrito-, treinta años después coinciden en Praga, tierra de Kafka, aquel escritor que escribió La metamorfosis y que comienza así: “se despertó una mañana de un sueño intranquilo…”. Todo parece que encaja en el puzle del rompecabezas del destino.

Es muy posible, que aquel joven norteamericano, viajante peregrino de los años ochenta, bebiera del agua de la fuente de “Canaletes” en la Rambla de Barcelona. Seguramente, hasta pidió un deseo que sólo él conoce, y que es muy probable que se la haya hecho realidad. Porque igual, el deseo pudiera haber sido… “i Quiero arreglar el mundo!”. Tan simple como eso. Lo de presidente, probablemente le viniera por mérito, trabajo y confianza en sí mismo.

La palabra “talante” es contagiosa, y está cogiendo forma en todo su concepto y esplendor por todo el mundo. Lo que en principio era burla de necios, ahora es un estado de naturaleza del entendimiento y de maneras con miras a un futuro mejor. Estos dos van a entenderse; seguro, porque ambos comparten la noble función del diálogo y la lucidez mirando al horizonte con ilusión, optimismo y esperanza.

Los relojes están marcando un nuevo tiempo, un nuevo compás, y es muy probable que se escriba una partitura histórica, donde el pentagrama es nuestro delicado y vulnerable planeta. Como en una Aria, que es melodía expresiva de sonidos y silencios coherentes de gran fuerza y convicción, las notas se ordenarán con la estética y el estímulo del sentido común de los “solistas” de la política mundial, que reunidos en la última cimera orquestarán una pieza entendedora de nuevas ideas y compromisos. Y cuando todo esté bien ordenado y acomodado en el suave tapete de la política, contentará al más exigente de los oídos del qué quiera escuchar el acorde de la paz. Sí, suavemente escuchar siempre será virtud del qué quiere aprender y dar solución a los conflictos y las desavenencias.

Ahora, los gobernantes han de marcar el “tempo”, como un diapasón, que es aparato que se utiliza para afinar instrumentos. Porque la política mundial también necesita sus ajustes para adecuar los encajes de los tonos desafinados, de los que quedaron atrás con políticas disonantes de barbaries y feroces ideas de combate.

Los violonchelos y las trompetas, los clarinetes y las campanas relevarán a los fusiles y a los artefactos fulminantes. Pues siempre será sonido más agradable y de grato escuchar, la percusión creada por el de las baquetas del tamborilero que la del artefacto pirotécnico con voluntad de destrucción, lanzado desde un bombardero, confundido por órdenes de aquellos que mutilaban la armonía anulando la palabra.
¡Que a Barcelona sigan viniendo viajeros de esta talla y amplitud!, cargados con sus mochilas llenas de bondad y buenas intenciones, para qué puedan pernoctar en nuestras almas y en nuestras conciencias garantizando el dulce y plácido sueño.

Un nuevo orden mundial es el reto, y entre todos hemos de escribir las primeras notas como lo hizo aquel monje italiano del renacimiento llamado Guido de Arezzo. ¡Sí, podemos!

Sergio Farras (escritor tremendista)

lunes 6 de abril de 2009

¿ PASÁRSELO BIEN ?
Es muy antigua costumbre del ser humano cambiar la apatía que a veces genera la realidad por el atajo de la ebriedad, sea esta lúdica o por vicio. Cuando la muchedumbre entra en éxtasis, suelen decir las cosas como les sale del alma, o como les sale de su falta de perdida de ilusión y perspectivas de futuro o realidad machacante, pensando así, que cubrirán sus necesidades.
La adolescencia, que es faceta e instante de la vida donde la rebeldía se ondea como una bandera, también es confundidora por las ganas de explorar y rastrear caminos que les han de llevar a una madurez utilizando su propio criterio. Pero en este camino hacia la curiosidad disfrazada y vestida de engaño, pueden perderse por el bosque encantado de las drogas, que ven como solución alternativa lo que la sociedad no sabemos por defecto ofrecerles. Y estos, sondean con la inocente ignorancia con sustancias que creen sustitutivas de nuestros errores, de nosotros los adultos culpables a veces de mirar hacia otros lados. El joven y siempre curioso adolescente, puede caer en la trampa del trampero que suele llamarse "camello". Y que les ofrecerá argumentos convincentes que suelen ser principios de tragedia y mala fortuna. Y este, con su cobarde mercadería le dirá: ¡Calla, escucha y verás!
Los chavales no saben ni lo que se embuten entre pecho y espalda. Y en su todavía jovial organismo donde sus hormonas avanzan confundidas y enredadas por sueños por cumplir, estimulándose y creyendo en su distorsión de la realidad que sus rostros son más divertidos y ocurrentes, en una falsa pantalla, donde las imágenes que se proyectan serán las del desvarío y el delírio más que de realidad alguna. Y que bajo los efectos de "tóxicas golosinas", percibirán también el miedo, que les asaltará con mil géneros de tretas y engaños, viendo y percibiendo aquello que normalmente no existe y que les llevará por caminos que puede que no llegue nadie.
La cocaína -que suele hacer acabar las aventuras en tristes historias-, droga por excelencia en esta contemporánea sociedad, fue sustancia de moda de muchos "yuppies" que fueron los "frikis" económicos de los 90, ya la puede ingerir hasta el plebeyo que tira de salario. Ignorando, que esta sustancia, a muy corto plazo le volverá el corazón negro. Y también el cerebro, que en llegando a él, hará buena cuenta, corriendo el riesgo de caer en algún genero de locura o de todo el juicio perdido. Haciendo hacer cosas extrañas y decir palabras desordenadas y sin sentido, poniendo cerrojos a la mente, haciéndose la sustancia el amo y el consumidor el esclavo. Los hay que entrando en esta dinámica ingerirían hasta azufre, que es la droga preferida del diablo que siempre está de ronda en las noches de "verbena" por ser un gran insomne. Y que estas cosas de ver al prójimo sufriendo le ponen en una gran satisfacción y orgullo de su profesión, -ese es su oficio y no hay que culparle por ello-. Y se gusta de llevarse a los chavales a cuevas oscuras donde tiene un cofre fermentado surtido de toda clase de néctares festivos, donde añadirá fuego al fuego, como queriéndoles enterrar en vida.
- ¡Ingerid hasta la saciedad! -Dice el diablo- Que yo presto, os acortaré la vida.

- ¡ Que bién me siento señor diablo!

-A que sí, gilipollas.
¡Moriré si tu tardas!, droga mía. Para acabar siendo esclavo de tus duelos. Juventud, no seáis necios y escuchad a los que suelen dar consejos. Y después, decidid vosotros mismos lo que más os convenga: ser figura o ser sombra.
Sergio Farrás Bas, "Escritor tremendista".

sábado 4 de abril de 2009




Un servidor, que navega por esto de Internet hace muy escaso tiempo, ve con horror, como del que huye de purgas y martirios, de una página que nos viene de USA, y que se anuncian como lo pudieran hacer los de un "chat" para conocer gente entretenida y pasar el rato. Pero estos, son un poco más "goticos", aunque macabros sería adjetivo más apropiado. La cumplida página lleva por título: "Welcome to the Cryonics Institute", que genera unas malas vibraciones que asustarían al mismísimo diablo. Estos elementos ofrecen un servicio de "extensión de la vida". O sea, que una vez muertos, -legalmente se entiende-, manifiestan que igual, y sólo igual, te pueden devolver a esta triste opereta que es la vida, con la arrogancia y palabras sagaces de las que pudiera ofrecer un viajante de comercio. Se anuncian como "movimiento criónico". Controversia esta la del movimiento si te van a congelar como a una gamba. Entre otras cosas ofrecen; los mejores precios disponibles, estabilidad, seguridad, garantía y capacidad de reacción efectiva. Y además, te informan gratuitamente. Se conoce que el pago lo debes esfectuar antes de morirte, -se desconoce si dan crédito para aplazar los pagos-, aunque sería cosa absurda, pues no podrían cobrar, porque los muertos no están obligados a pagar letras por muy congelados que estén. Y el banco, suele devolver los recibos, desinteresándose por completo de este tipo de necedades. ¡Hay que joderse! El ser humano siempre luchando contra natura en su ambición de retar a Dios, suponiendo que éste exista.
Esto de la "extensión de la vida" asusta y atemoriza a la gente sensible como es un servidor, y esto de las crionizaciones, no da más esplendor que hacer el viejo trato de vender el alma al diablo pero con apoyo científico. Porque por ahora, todo esto es "bioingienería-ficción", de muy dudoso crédito y con fórmulas que no convencen a los auténticos científicos de verdad, que suelen basarse en hechos empíricos y que no suelen dejarse la ética en un cajón, ni dejar al azar y a la fortuna el desenlace. Estos bufones de la muerte se balancean entre la ciencia ficción y la literatura de terror.

Dicen por ahí, que Walt Disney, JFK, Einstein y otros personajes insignes, están congelados como merluzas esperando encontrar el método científico para devolverlos a la vida. Habríamos de saber si ellos querrían volver del limbo, -sería una cortesía preguntárselo-. Porque... ¿donde puede estar el límite en toda esta "ciencia barbarie?

Lo que más me llama la atención es que disponen de varias "tarifas". Como en la vida, en la muerte, -que también cómo en todo negocio se puede hacer profesión- , hay clases y variedad de géneros para aquél que esté dispuesto a coagularse y refrigerarse. Ostentosos aburguesados, de clase media y gente sencillita. Para nosotros, la "plebe", -a título personal-, puede que hasta tengan tarifas económicas y reducidas, o tarifas planas como con los teléfonos. Se vé, que esta gente te crionizan con una compleja y moderna parafernalia científica y con dos cojones, junto con gambas, chipirones y calamares. Pero..., suponiendo que tal disparate funcionase, que pasaría con la memoria y la identidad. ¿Serían los mismos?, o simples mutaciones anacrónicas fuera de su espacio y de su tiempo. Esto de querer jugar a ser Dios, suele acabar casi simpre mal.

Tal empresa emprendida, suena más a picaresca de cuatro científicos esquizofrénicos que igual han sido despedidos de diversos laboratorios por dudosas "praxis". Expulsados probablemente de diversas universidades por sus fechorías científicas. Deben de ser los típicos aguafiestas y "corta rollos" que te pueden amargar una hermosa velada. ¡Hombre!, a quién se le ocurre sacar la crionización como tema de seducción, cuando estás intentando ligar con esa rubia que te atrae y, que probablemente, no vuelvas a ver más en tu vida. ¡No son maneras hombre!

Uno sigue pensando y dándole vueltas a la tarifa económica de la crionización, que pudiera ser una nevera de la "frigo" -no sirven botelleros ni frigoríficos "combi"-, debe de ser algo con más fundamento. Supone uno, por sentido común, que si se les va la luz, dispondrán de algún tipo de energía alternativa. Porque si la avería dura más de tres días "el género se ha de tirar", corriendo el peligro de que como el vino, se pueda avinagrar. ¡Cuidado con estos científicos con el alma de bronce!

Con estas cosas de los ingenios humanos, el diablo se mea de risa viendo que a crueldad le sobrepasa el propio hombre. Porque en el fondo, lo del diablo es su trabajo y no se le puede echar en cara de hacer su oficio. -El mueto al hoyo y el vivo al bollo-, dice el refrán. Y yó digo; váyase el muerto a la sepultura que es tierra de difuntos por ser costumbre de los humanos honrar a los suyos. La muerte es una cosa muy seria, y las artimañas, tretas y engaños no son propias de caballeros.

Pido perdón a Eduard Punset si leyera este artículo. Por mi cinismo y mi impudor. Pero para el que aquí suscribe, la muerte es un proceso final del cese físico de la vida. Y no un juego peligroso para que cuatro físicos traviesos e inconscientes juegen a los "cacharritos" con una cosa tan seria. Sobre la muerte un servidor se queda con la versión de los griegos helenistas.

Y mi pregunta a estos cafres sería: ¿Se puede congelar el alma que es materia más susceptible que la carne? Y como decía mi amigo Epicuro, el filósofo.
La muerte en sí misma no debería ser temida,
ya que, es la abolición de la sensibilidad.
Y será un necio el que la tema, porque "mientras somos"
la muerte no está, y cuando esta llegue,
nosotros... ya no seremos.

Viendo todo esto como tipo de barbaridades y disparates, caminando hacia lo macabro y oscuro del alma humana. Todo esto, me recuerda que aún siendo mortal, nacemos una sola vez y dos, no nos es dado hacerlo. Prefiero vivir el presente y morir cuando se disponga. Estos mercaderes de la muerte se piensan que esto es como aquel que dice que habla con extraterrestres y que un día lo abducieron en una carretera secundaria y otras paranoias. Ignorando que dos veces no nos es dado el vivir. Los imprudentes suelen dar desconfianza y aprensión, y suelen ser siempre sospechosos de laberínticos y complejos esquemas mentales.

La muerte es como la vida, no es que sea así, es que así ha sido siempre que no es lo mismo. A veces, a uno, ante estas temeridades, le gustaría de verdad creer en Dios, más por prudencia y confianza divina, que por el fín de volver a esta transitoria vida.
Sergio Farrás Bas. "Escritor tremendista".